Etiquetas para vino: papeles y acabados premium
En el vino, la etiqueta vende. Antes de probar el contenido, el consumidor juzga la botella, y ahí el papel y los acabados marcan la diferencia entre una etiqueta corriente y una que transmite categoría. Esta es una guía de las opciones premium más habituales.
Papeles
- Verjurado: con su característica trama de líneas, aporta tradición y tacto noble.
- Estucado mate o brillo: superficie lisa ideal para imágenes nítidas y colores intensos.
- Texturados y técnicos: papeles con relieve o resistencia a la humedad y al hielo del cubo.
Acabados premium
- Hot stamping (foil): estampación metalizada (oro, plata, color) que aporta brillo y lujo.
- Golpe seco: relieve en hueco o en alto sin tinta, muy elegante al tacto.
- Relieve y Volugraf: relieve combinado con estampación para máximo impacto.
- Barniz selectivo: brillo o textura solo en zonas concretas para crear contraste.
Resistencia: hielo, nevera y humedad
Una etiqueta de vino tiene que aguantar el cubo de hielo, la nevera y la condensación sin despegarse ni deteriorarse. Por eso seleccionamos el adhesivo y el material según el tipo de botella y la temperatura de servicio.
Autoadhesiva, encolada o sleeve
Los tres formatos conviven en bodega. Si dudas entre los dos primeros, te lo explicamos en la guía autoadhesiva vs encolada. Para formatos de botella especiales, el sleeve termorretráctil viste el cuerpo a 360°.
Papeles verjurados y estucados, hot stamping, golpe seco y barniz selectivo. Tiradas cortas y largas con color consistente.
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